EDITORIAL: ¡Bienvenida Salma!

Baptist Press
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Posted: Jan 06, 2012 4:52 PM
EDITORIAL: ¡Bienvenida Salma!
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LA MIRADA, Calif. (BP)--Hace apenas unos días, el 27 de diciembre para ser exactos, nuestro Señor bendijo grandemente a nuestra familia con la llegada de Salma Angélica. Estamos agradecidos, contentos y desvelados al recibir a esta preciosa bebé a nuestras vidas. Los niños son, tanto en sentido literal como figurativo, la luz del hogar. Alumbran nuestra existencia con su presencia y a la vez hacen que la luz esté prendida durante toda la noche por varias semanas.

Al estar buscando un nombre para la niña -- he de reconocer que es una labor muchísimo más difícil de lo que pareciera -- mi esposa, Angélica, y yo nos decidimos por Salma. Este nombre es de origen semítico y significa paz. De hecho, las palabras hebrea "shalom" y árabe "salam" tienen el mismo origen y comparten de manera general su significado. Nuestro Dios desea que disfrutemos la plenitud de la vida (shalom) y nos ha dado al Príncipe de paz para que lo hagamos. Es nuestro deseo y oración que Salma pueda crecer y llene de paz y refrigerio a los que la rodeen.

El Salmo 127 afirma, "los hijos son una herencia del Señor, los frutos del vientre son una recompensa" (v. 3). Dios es bueno y por su gracia le plugo recompensarnos con una hermosa niña. ¡A él sea la gloria!

Sin embargo, la parte triste de todo esto es que nuestros hijos crecerán sin su abuelo ya que mi papá falleció hace casi dos años. La llegada de Salma me trajo un poco de melancolía al imaginar lo contento que estaría mi papá de tener a esta niña entre sus brazos. Mi padres perdieron dos hijas y Salma es la primera niña que llega a nuestra familia en muchos años. Puedo imaginarse la sonrisa que tendría mi padre al tener a Salma entre sus brazos.

De la misma manera como ahora nuestra bebé forma parte de nuestras vidas para siempre, no pasa un día en el que no extrañe a mi papá. La vida y la muerte son unos misterios que nos recuerdan que lo que somos no nos pertenece. La muerte nos hace añorar por la vida eterna en la presencia del Señor lejos del sufrimiento y la pérdida de "shalom". La vida nos muestra la maravillosa gracia divina que nos permite deleitarnos a cada momento con los que nos rodean. Ambas nos recuerdan que lo importante no son las cosas materiales o los logros profesionales o ministeriales. Solamente el dador de la vida le da sentido a nuestra existencia y cada día es un regalo que se puede abrir y disfrutar en paz al mantener nuestra confianza en El (Isaías 26:3). Cada día también estamos más cerca de la reunión eterna con el Padre celestial y con nuestros seres queridos que ya se encuentran en su presencia.

Mi esposa y yo somos bienaventurados con nuestros hijos Salma y Darío. Al verlos puedo comprobar una vez más que soy rico, que la vida vale la pena, que Dios está cerca y que me susurra constantemente a través de ellos que me ama.

Octavio Javier Esqueda es profesor en los programas doctorales en educación en Talbot School of Theology de la Universidad Biola en La Mirada, California. Es miembro de la iglesia bautista Green Hills en La Habra, California y ha tenido la oportunidad de enseñar en diferentes países, instituciones y niveles académicos.

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